19.2.16

Llora.

¿Cómo puede suceder tan rápido? Un simple comentario. Un gesto. Una mirada mal interpretada puede hacer que todo lo que teníamos a nuestro alrededor se derrumbe y podamos ver nuestro verdadero yo.  Aquello que sabíamos pero reprimíamos. Y es que al final, todo sale.
De repente te ves corriendo al sitio donde te encuentras más seguro: los baños del instituto, un parque poco concurrido, la esquina de tu habitación… Y lloras.
Lo sacas todo.
Sabes que no sirve, que vaciar tu interior con esas lágrimas no va a hacer que las preocupaciones desaparezcan. Lo sacas lentamente. No lloras con grandes sollozos, sino que las gotas saldas salen de tus ojos despacio pero constantemente.
Cuando te tranquilizas un poco decides ver una película que acompañe tu estado de ánimo. Al final acabas tumbado encima de la cama con el ordenador en frente. La protagonista se siente como tú pero al final consigue reconciliarse con sus amigas. Y lo consigue a él.

Y  vuelves a sentirte vacío. Porque sabes que la vida no es como en las películas. Y nunca lo será.

2 comentarios :

  1. ¡Que bonito Esther!
    Bueno, soy tu miembtro número 348, solo faltan dos jajajaj
    un beso bonita, nos vemos por aquí!

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